viernes, 11 de abril de 2014

Campañas mediáticas

 Un tema que nunca se ha planteado seriamente en el país es el poder de los medios, más allá de los devaneos del Frente Guazú, algo sesgados y puntuales.


Es bueno que la ciudadanìa tenga una posiciòn tomada sobre temas tan importantes, cualquiera sea ella. Pero los formadores de opinión tienen al menos la obligación moral de cerciorarse mínimamente lo que publican antes de hacerlo.

Las posiciones principistas suelen ser simpáticas, fundamentalmente por su candidez adolescente. Todos solemos caer en ellas alguna vez y no está mal que suceda así, al menos en temas filosóficos, religiosos y otros.

Sin embargo, para los temas como estos es imprescindible, creo yo, contrastar esas posiciones con la realidad antes de dar una opinión. La realidad, nos guste o no, marca los límites de lo posible. Y en el caso de este artículo, creo que el chorreante nacionalismo que destila choca frontalmente con la realidad.

La referencia hacia los comerciantes del este por ejemplo, creo yo (lo diré de nuevo), pretende que su existencia y negocios es una decisión exclusiva e inherente al estado paraguayo.

Cualquiera sabe que existen sola y únicamente porque "exportan" de contrabando los dos aviones que llegan por dia de todo el mundo al aeropuerto Guaraní. El mercado local ni remotamente puede absorber esa cantidad. Y eso no solo se sabe acá, por supuesto. Porqué existe entonces?.

Porque es funcional al Brasil, solo por eso. Si no lo creen, simplemente miren lo que pasa cada vez que al grandote vecino se le ocurre poner en marcha una nueva operación Agatha (ya va la 7). CDE se hunde por unos días. Y si lo mantuviera durante un año o dos?. Y si hicieran lo mismo en la frontera del Guairá o PJC?. No lo hacen, ni siquiera lo dicen, pero la alusión es obvia, "Jodeme lo suficiente y...".

La realidad dice que el peso de Brasil sobre la zona es abrumador. No a todos los vecinos les gusta, pero es así, ni siquiera necesita amenazar a nadie si ser el matón del barrio para conseguir sus objetivos estratégicos.
"Subite a mi tren o quedate, me da lo mismo" parece decir.

Pretender que todos los miembros del mercosur deban mantener políticas cambiarias que le convengan al Paraguay es infantil. Ningún país va a aceptar eso, máxime si miran a Europa hoy. Además el mercado paraguayo es demasiado pequeño para mover el amperímetro de los vecinos, así que amagar con posibles represalias no sirve de nada.

No es derrotismo ni antipatriotismo ni cosa parecida, solo creo que es imprescindible mirar las relaciones internacionales sin perder de vista la realidad. Cómo se debería actuar entonces?.

Mirar lo que puedo y lo que no puedo, en lugar de lo que quiero o lo que no quiero. El primero es real, el segundo es un berrinche juvenil (creo yo).

Alianza público-privada versión Paraguay

Este país tiene una ventaja comparativa fundamental a mi criterio y es que está absolutamente atrasado en los cambios en el mundo. Todos las políticas que están o han estado este último tiempo en boga son copias, nada es original. Han sido ya puestas en práctica antes por alguien en otro lugar.

Un claro ejemplo de eso es el programa "El conejo", que copió hasta la saciedad un mal programa de Tinelli con la particularidad que le agregó algunas cosas peores de su propia cosecha. Resultado?. Una verdadera basura televisiva.

Volviendo al tema de la política vernácula, lo curioso del tema es que nadie parece interesado en ver cómo funcionó la versión original y qué cambios, desastres o mejoras causó. Ejemplos sobran, el ITV, el SOAT, el subsidio a transportistas y mil más. Ahora el tema estrella es la Alianza Público-Privada.

La ley es lo bastante genérica como para que no se sepa bien qué se puede hacer y qué no bajo ese régimen, por lo que se supone que cualquiera con suficiente poder económico podrá torcerla de la forma que le convenga. La compañía privada tiene como único fin el lucro, aquí y en cualquier lado. Pretender o suponer otra cosa es infantil.

El Estado no tiene fondos suficientes ni para encarar proyectos razonables (digo razonables porque llamar megaobra a algo como la costanera es un abuso). El porqué no los tiene resultaría larguísimo de explicar. Entonces surge la opción para que el capital privado se encargue de ese tipo de obras de infraestructura. Que son necesarias, nadie que ande por las rutas y calles del país puede negarlo, pero cómo se financiarán realmente es lo que falta entender. Van a cobrar peaje en un viaducto a Luque?.