Un tema que nunca se ha planteado seriamente en el país es el poder de los medios, más allá de los devaneos del Frente Guazú, algo sesgados y puntuales.
Es bueno que la ciudadanìa tenga una posiciòn tomada sobre temas tan
importantes, cualquiera sea ella. Pero los formadores de opinión tienen
al menos la obligación moral de cerciorarse mínimamente lo que publican
antes de hacerlo.
Las posiciones principistas suelen ser
simpáticas, fundamentalmente por su candidez adolescente. Todos solemos
caer en ellas alguna vez y no está mal que suceda así, al menos en temas
filosóficos, religiosos y otros.
Sin embargo, para los temas
como estos es imprescindible, creo yo, contrastar esas posiciones con la
realidad antes de dar una opinión. La realidad, nos guste o no, marca
los límites de lo posible. Y en el caso de este artículo, creo que el
chorreante nacionalismo que destila choca frontalmente con la realidad.
La referencia hacia los comerciantes del este por ejemplo, creo yo (lo diré de nuevo), pretende que su existencia y negocios es una decisión exclusiva e inherente al estado paraguayo.
Cualquiera sabe que existen sola y únicamente porque "exportan" de
contrabando los dos aviones que llegan por dia de todo el mundo al aeropuerto
Guaraní. El mercado local ni remotamente puede absorber esa cantidad. Y
eso no solo se sabe acá, por supuesto. Porqué existe entonces?.
Porque es funcional al Brasil, solo por eso. Si no lo creen,
simplemente miren lo que pasa cada vez que al grandote vecino se le
ocurre poner en marcha una nueva operación Agatha (ya va la 7). CDE se
hunde por unos días. Y si lo mantuviera durante un año o dos?. Y si hicieran lo mismo en la frontera del Guairá o PJC?. No lo hacen, ni siquiera lo dicen, pero la alusión es obvia, "Jodeme lo suficiente y...".
La realidad dice que el peso de Brasil sobre la zona es abrumador. No a
todos los vecinos les gusta, pero es así, ni siquiera necesita amenazar a
nadie si ser el matón del barrio para conseguir sus objetivos
estratégicos.
"Subite a mi tren o quedate, me da lo mismo" parece decir.
Pretender que todos los miembros del mercosur deban mantener políticas
cambiarias que le convengan al Paraguay es infantil. Ningún país va a
aceptar eso, máxime si miran a Europa hoy. Además el mercado paraguayo
es demasiado pequeño para mover el amperímetro de los vecinos, así que
amagar con posibles represalias no sirve de nada.
No es
derrotismo ni antipatriotismo ni cosa parecida, solo creo que es
imprescindible mirar las relaciones internacionales sin perder de vista
la realidad. Cómo se debería actuar entonces?.
Mirar lo que
puedo y lo que no puedo, en lugar de lo que quiero o lo que no quiero.
El primero es real, el segundo es un berrinche juvenil (creo yo).
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